¿Y la economía?

Por: Eduardo Jiménez

Fuente: Diario Gestión

Fecha: 24 – 10 1 2018

Los audios difundidos hace algunos meses pusieron en evidencia el grado de deterioro del Sistema de Administración de Justicia en nuestro país. Esto, como no podía ser de otra manera, indignó a la población, la misma que ha castigado severamente a los políticos y autoridades supuestamente relacionados con el caso.

El Presidente Martín Vizcarra, que se encuentra alejado de estas acusaciones, tomó la bandera de la lucha anticorrupción formando una comisión que le permita preparar una reforma de justicia y llamando a referéndum para pedir el apoyo de la población sobre algunos puntos de esta. Más allá de que algunos pueden se susceptibles de mejora, en general están en el camino correcto y no se les puede dejar de apoyar, sobre todo la vinculada a la reforma del Consejo Nacional de la Magistratura. De hecho, la población respalda al Presidente pues su aprobación supera el 60%.

Por desgracia, los aspectos económicos del gobierno no se están manejando con la misma diligencia que los temas políticos (y judiciales). Durante el tercer trimestre el PBI habría crecido apenas 2.5%, con los sectores no primarios (aquellos relacionados a la demanda interna) creciendo alrededor de 3.5%. Para el cuarto trimestre, salvo por la pesca, la situación no sería muy diferente. Por esta razón, en Macroconsult hemos revisado a la baja las proyecciones del 2018 a 3.7%.

Una de las razones fundamentales que explican la desaceleración de la economía es que el panorama internacional es ahora mucho menos favorable que hace unos meses. En junio el cobre se cotizaba a alrededor de US$ 3.3 por liba, cuando ahora se encuentra alrededor de US$ 2.8 por libra. Por su parte, el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha revisado a la baja el crecimiento de la economía mundial de 3.9% a 3.7% tanto para 2018 como para 2019. Pero además mantiene un fuerte sesgo a la baja sobre todo por el impacto de la guerra comercial entre Estados Unidos y China.

Contrario a lo que cabe esperar, a esta situación internacional menos favorable se ha sumado la caída de la inversión pública. Como muestran las cifras del BCRP, la inversión pública cayó en setiembre 10.4%, con una contracción de 27.2% de la inversión del gobierno central. Además, ningún proyecto público de envergadura se ha puesto en marcha. Por ejemplo, el Presidente Vizcarra puso mucho énfasis en llevar adelante la construcción del proyecto de irrigación de Majes Siguas II; sin embargo, hasta el momento, no se han reiniciado las obras.

Más temprano que tarde el ruido político amainará y el gobierno tendrá necesidad de mostrar resultados en lo económico que permita seguir bien sintonizado con la población, mostrando, por ejemplo, avances importantes en la reconstrucción del norte del país o llevando a cabo obras como el aeropuerto Jorge Chavez o los proyectos de irrigación, que finalmente mejoran el bienestar de los ciudadanos. Además, si la economía se maneja adecuadamente, la tentación de ser populista (como no reconocer contratos de concesión) se reduce.

¿Y la economía?