Editorial: Se le abre un nuevo frente al gobierno

La desaceleración de la economía es un hecho. El gobierno debe reaccionar de manera decidida para evitar abrirse un nuevo frente.

Esta vez no es político sino económico. El dato oficial de PBI de abril, que se anunciará el día 15, estará según nuestros estimados por debajo del 1%. El dato de mayo (que será conocido a mediados de julio), puede estar, según indicadores adelantados, por debajo del 2%.

Esta notable desaceleración económica llevará a que en el primer semestre el crecimiento del PBI esté alrededor del 2% y pueda convertirse en un elemento más de la lucha política contra el gobierno con el argumento de una mala performance en la economía.

La desaceleración de la economía no es totalmente responsabilidad del gobierno, ya que existen efectos externos que explican al menos parcialmente esa situación. La duración del enfrentamiento comercial entre Estados Unidos y China está siendo mayor a la prevista, y está ocasionando un menor dinamismo del volumen de comercio mundial, con su correlato de caída en las cotizaciones de las principales materias primas. Casi todas ellas muestran hoy valores inferiores a las que tenían hace 18 meses, siendo el más dramático el caso del cobre que ha caído más del 10% en el último año. En la misma dirección el precio del maíz, que es un insumo clave para la industria avícola, está registrando picos superiores en 20% del inicio del año, por retraso de las siembras en Estados Unidos. En el lado positivo, el precio del oro se ha elevado ligeramente, como producto de la mayor incertidumbre. En neto el impulso externo ya no está tan a favor nuestro.

De otro lado, en el caso de la política fiscal, la ejecución de la inversión pública sigue comportándose por debajo de lo esperado. Mientras tanto, la inversión minera, liderada por la construcción de los proyectos de Quellaveco y Mina Justa sigue adelante sin mayores contratiempos. Lo mismo no sucede con la inversión privada no minera, que en el primer trimestre del año se mantuvo estancada.

Este escenario de desaceleración, y la discusión que se abrirá al respecto, constituye una antesala al discurso del 28 de julio del presidente Vizcarra, cuyo gobierno enfrentará pronto presiones para demostrar que está tomando medidas para retomar la senda del crecimiento económico. Si bien los indicadores de crecimiento del año pasado fueron uno de los logros que mostró el presidente Vizcarra, ahora ese tema se le mostrará en contra. Por ello, se hace cada vez más necesario la adopción de decisiones importantes en este frente, que permitan generar un cambio en las expectativas empresariales a favor del crecimiento económico de los próximos 2 años. De otra manera corremos el riesgo que cunda el pesimismo en la antesala del proceso electoral del 2021, que ya viene cargado de alta incertidumbre. Algunos ejemplos de estas posibles medidas al alcance del Ejecutivo pasan por solucionar de manera agresiva la ejecución de proyectos de inversión que están hoy retrasados. Algunos ejemplos de ello son: darle el permiso de construcción al proyecto Minero Tía María que ya cumplió con todos los requisitos legales que le había establecido el gobierno; la solución al retraso que existe en el Proyecto Majes Siguas; y el apoyo a otros proyectos de infraestructura urbana, como la Vía Expresa Lima Sur en Lima Metropolitana. Si bien el caso del Aeropuerto de Chinchero parece que traerá prontas definiciones sobre su ejecución, en el marco de los acuerdos gobierno a gobierno que están en proceso de evaluación, eso no será suficiente para compensar la baja ejecución de la inversión pública o el retraso de la Reconstrucción con cambios. De esta manera, la pérdida de dinamismo económico comenzará pronto a pasarle la factura al Gobierno.

Así como en el terreno político y de reforma de la justicia, el presidente Vizcarra ejerció un liderazgo importante y cambió el eje de la discusión, la economía requiere un relanzamiento profundo que, dadas las circunstancias, amerita la puesta en marcha de un plan de reactivación de corto plazo que incluya medidas fiscales, monetarias y cambiarias.

Editorial: Se le abre un nuevo frente al gobierno