Editorial: ¿Resurgimiento de la izquierda en la región?

Luego de un periodo en el que las opciones promercado triunfaron en la región, hoy algunos países latinoamericanos podrían volver a tener presidentes de izquierda o populistas.

Ideológicamente, América Latina ha estado desde hace largo tiempo dividida en dos bloques, conocidos como de izquierda y derecha. Un antecedente es el Foro de São Paulo, fundado en 1990 por Luiz Inácio Lula da Silva y Fidel Castro. En épocas recientes, esta división ha estado marcada por la Alianza Bolivariana para los Pueblos de América (Alba), creada en 2004 por Hugo Chávez. Estas organizaciones se autodenominan de izquierda latinoamericana. Para hacer frente a la tendencia, en su momento, los presidentes de Chile, Colombia, México y Perú conformaron la Alianza del Pacífico.

Como resultado de la grave crisis económica experimentada por la mayoría de los países que pertenecen al bloque de izquierda, hubo cambios de gobierno en algunos, como Brasil, Argentina y Ecuador, que trataron de implementar políticas económicas abiertas y de mercado. En el bloque opuesto, el descontento social llevó a otros países a migrar hacia opciones proteccionistas y que privilegiasen la mayor participación del Estado, como es el caso de México.

Estos acontecimientos han venido reconfigurando el escenario político latinoamericano, que no parece favorecer las opciones capaces de corregir los desequilibrios económicos al interior de los países, y más bien dan la sensación de promover la conflictividad social, lo que podría generar nuevos virajes hacia opciones más populistas e, incluso, antisistema.

Un ejemplo es lo ocurrido en Ecuador en las últimas semanas. La necesidad de llevar a cabo ajustes económicos para corregir los desbalances dejados por la administración anterior provocó que el gobierno del presidente Lenin Moreno tenga que llegar a un acuerdo de Facilidad Ampliada con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que proporciona al país US$ 4,200 millones a desembolsarse en tres años. En cumplimiento de este pacto, hace pocos días se aumentó el precio de la gasolina de US$ 1.85 a US$ 2.40 por galón, nivel que está todavía lejos del precio en nuestro mercado. El alza dio lugar al levantamiento de la población, encabezada por la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie), que luego de diversos actos de violencia, incluido el incendio del edificio de la Contraloría General del Ecuador, obligó al gobierno a dejar sin efecto el aumento y es posible que provoque la renuencia a aplicar otras medidas igual de impopulares que se habían acordado (reformas laboral y tributaria, baja de los salarios en hasta 20% en contratos temporales del sector público y la reducción de 30 a 15 días en las vacaciones de los empleados públicos). El presidente Moreno acusó a su predecesor Rafael Correa y a Nicolás Maduro (Venezuela) de estar detrás de los disturbios y buscar desestabilizar el gobierno. Aunque esta denuncia no ha sido corroborada, debe tenerse en cuenta que del 25 al 28 de julio de este año, el Foro de São Paulo se reunió en Caracas y acordó, entre otros puntos, acciones para mantener el poder en México, Nicaragua, Bolivia, Cuba y Venezuela, y para recuperar el poder en Ecuador, Argentina y Perú.

En Bolivia, el 20 de octubre se llevarán a cabo las elecciones presidenciales y todo hace esperar que el Presidente Evo Morales sea reelegido por cuarta vez, ya que le lleva más de 20 puntos porcentuales de ventaja a Carlos Mesa, expresidente y su rival principal. La reelección fortalece el bloque de izquierda.

En Argentina, las elecciones generales serán el 27 de octubre y el candidato peronista Alberto Fernández, que lleva en su plancha a Cristina Fernández de Kirchner como candidata a la vicepresidencia, es amplio favorito. El presidente Mauricio Macri ha visto sus probabilidades de reelección reducidas al mínimo al no haber podido realizar a tiempo y con solvencia el ajuste de los desbalances económicos heredados y tener que recurrir al FMI.

Estos eventos, especialmente los recientes en Ecuador, podrían tener repercusión en el Perú, ya que estarían acentuando la renuencia del presidente Martín Vizcarra a adoptar decisiones impopulares, aunque necesarias. El patrón que hasta ahora ha seguido, de ceder a las demandas populares, está teniendo el efecto de multiplicar pedidos, pudiendo llegar a un punto en el que la situación se haga inmanejable. Un reciente ejemplo es el conflicto social en Las Bambas, que de ser el reclamo de una comunidad se ha convertido en el de un gran número de comunidades ubicadas a lo largo de la ruta que sigue el transporte de los minerales. La inminente paralización de las operaciones de la empresa minera, al no poder sacar el mineral por los cortes de las vías, ha llevado a declarar Estado de Emergencia en todo el corredor minero, como una herramienta para acabar con el ilegal bloqueo de las vías, que ojalá logre alcanzar una solución definitiva a la brevedad.

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