Editorial: Martín Vizcarra en la recta final

Este 28 de Julio, el presidente Martín Vizcarra emitió su último Mensaje a la Nación.

Este 28 de Julio, el presidente Martín Vizcarra emitió su último Mensaje a la Nación. Como es habitual, estuvo orientado hacia el reporte de las obras que su gobierno ha llevado a cabo en el último año. Pero, dada la particular coyuntura que vivimos, el énfasis se puso en las medidas sanitarias para hacer frente al covid-19.

Más allá de los objetivos que el presidente Vizcarra quiere alcanzar con su mensaje, hay algunos puntos que merecen comentario.

El primero es que este tuvo un tono conciliador con el Congreso, aparentemente buscando mejorar las relaciones con ese poder del Estado. Hay que tener en cuenta que, durante el último año de gobierno, el presidente pierde una importante herramienta de presión: una posible disolución del Congreso, mientras que este último mantiene su potestad de censurar ministros y, eventualmente, vacar al presidente. En esa misma línea, el discurso llamó a las fuerzas políticas a integrar lo que ha denominado “Pacto Perú” que, según sus propias palabras, busca alcanzar acuerdos básicos relativos a cinco puntos: unificar el sistema de salud, garantizar la calidad educativa, promover el crecimiento económico sostenible, continuar con la reforma política y judicial y la lucha contra la pobreza. Dada la proximidad de la campaña electoral, esta parece una iniciativa con pocas probabilidades de éxito, ya que muchos candidatos van a buscar el camino de la crítica y el distanciamiento del gobierno.

Un segundo tema, que ha resultado contradictorio, es la inclusión de frases contrarias a la empresa privada. Esto llama la atención, en particular, porque el reciente cambio de gabinete fue saludado por los gremios empresariales en el entendido de que el nuevo presidente del Consejo de Ministros, Pedro Cateriano, es un convencido de la importancia de la participación del sector privado. Esperamos que esto no anticipe un enfrentamiento al interior del propio gobierno.

Un tercer aspecto está relacionado con la implementación de diversos proyectos de gran envergadura mediante la modalidad de acuerdos gobierno a gobierno, que por lo expuesto en el mensaje habrían llegado para quedarse. El presidente ha indicado que obras como la Línea 3 y 4 del Metro de Lima, la Carretera Central y varias otras obras más pequeñas (además de la reconstrucción del norte del país) se harían vía este mecanismo. Aunque podemos discutir su pertinencia, lo cierto es que, de momento, parece ser la principal modalidad mediante la cual el Estado pondrá en marcha proyectos de inversión pública necesarios para la reactivación.

Un cuarto tema es que se hará la entrega de un segundo bono por S/ 760 a alrededor de 8.5 millones de hogares. Si bien, durante la pandemia ser laxos en la selección de beneficiarios es una decisión adecuada, pasada la peor parte de la crisis es necesario focalizar el beneficio en aquellos hogares pobres o vulnerables, de manera que se haga un uso eficiente de los recursos.

Sin embargo, a pesar de que el mensaje cubrió una amplia lista de temas, omitió aspectos que creemos importantes. El primero está relacionado con cómo se van a recuperar los ingresos tributarios. Como hemos señalado en nuestras proyecciones, se espera que estos se contraigan 25% durante 2020. Si no se pone en marcha una reforma tributaria (que tome en consideración un creciente nivel de informalización de la economía), vamos a tener problemas los años siguientes y se puede poner en riesgo la responsabilidad fiscal. Un segundo tema es que se dijo muy poco del plan de reactivación económica y de cómo se va a ayudar a la población en situación vulnerable a enfrentar el fuerte choque que ha significado esta pandemia. Las medidas en ese sentido son aún bastante tibias. Un tercer tema es que no se profundizó en cómo se llevará a cabo la constitución de un sistema de salud público unificado. Es de esperar que Pedro Cateriano profundice en estos aspectos en su exposición sobre la política general del gobierno el próximo 3 de agosto.

En suma, el presidente Vizcarra enfrenta un último año de gobierno complejo. Tendrá que remar en difíciles aguas políticas y económicas: un entorno electoral y una recesión.

Editorial: Martín Vizcarra en la recta final