Editorial: El gabinete del Solar

Con el nuevo gabinete encabezado por Salvador del Solar, el presidente Martín Vizcarra buscaría oxigenar y reorientar el accionar de su gobierno.

El presidente Martín Vizcarra ha ejecutado, con relativa rapidez, una reestructuración profunda de su gabinete ministerial. El nuevo, presidido por Salvador del Solar, representa un cambio importante de orientación e imagen en relación con el que presidió Cesar Villanueva, y pareciera reflejar su intención de oxigenar y reorientar el accionar de su gobierno. Ante esta realidad, puede ser útil puntualizar los factores que más destacan en el nuevo equipo, sobre todo en función del accionar que tendrían sus miembros en relación con el desarrollo económico futuro.

El ministro de economía, Carlos Oliva, permanece en el puesto, lo cual es positivo y refuerza la seriedad con la que se ha venido realizando el manejo fiscal. En relación con los que ingresan, destacan dos por su experiencia previa como ministros: Carlos Bruce en vivienda, construcción y saneamiento, que ha tenido a su cargo esta cartera en dos oportunidades anteriores (en el gobierno de Alejandro Toledo y en el de Pedro Pablo Kuczynski -PPK-); y, Paola Bustamante en desarrollo e inclusión social, que también ejerció dicho cargo con Ollanta Humala. En relación con el resto de ministros entrantes, el común denominador es su condición de tecnócratas o funcionarios públicos, que por primera vez ejercen una función política. Teniendo en cuenta que el cargo de ministro requiere una alta dosis de capacidad de tomar decisiones, negociar y comunicarse, habrá que ver cómo responden los recién llegados a los desafíos que tienen por delante.

En todo caso, la figura central, de quien va a depender el éxito del equipo, es la de Salvador del Solar, no solo por su condición de presidente del Consejo de Ministros, sino porque su figura destaca con nitidez y su nombramiento ha despertado inusual expectativa. Por ello, vale precisar algunos aspectos importantes con respecto a su formación, posición y trayectoria. Para empezar, hacen mal quienes lo toman a la ligera por su labor como actor y director de cine. Su formación académica, sobre todo en Maxwell School de Syracuse University, de Estados Unidos, donde obtuvo un Magister en Relaciones Internacionales, con especialidad en Comunicación y Negociación Intercultural y completó el Programa de Resolución de Conflictos, pone en evidencia su inclinación por la vida pública.

Creemos que el calificativo “caviar” que algunos de sus rivales políticos le han puesto, no es correcto. Desde un punto de vista de orientación ideológica, más preciso es ubicarlo como un liberal, en el sentido pleno del concepto: aquel que pone al ser humano al centro de la organización social. Esto lo puso en evidencia con elocuencia en la presentación que hizo en la CADE hace dos años, donde entre otras cosas, dijo: “La visión que podemos proponer para nuestro Bicentenario es de un país que tenga una economía abierta, vibrante, innovadora, creativa, con un crecimiento sostenido y sostenible. Un país con un espacio público para la diversidad, la inclusión, para las oportunidades mejor repartidas”. Recientemente, se ha manifestado a favor del libre mercado, de la competencia y de los tratados de libre comercio. También se ha mostrado a favor de aumentar la recaudación de impuestos y ha dado su apoyo a la ley antielusiva, aunque dijo que revisará los detalles con cuidado.

En consecuencia, tenemos un presidente del Consejo de Ministros claramente a favor del modelo económico que se ha venido ejecutando y es de esperar que, bajo su liderazgo, el nuevo gabinete se oriente en la dirección de apoyar la inversión privada y el crecimiento económico.

Sin embargo, su gestión no va a ser fácil. Para empezar, deberá resolver un grave problema que le deja su predecesor: el bloqueo de carretera que sufre Las Bambas, que representa casi 20% de la producción de cobre y está a punto de parar, porque no puede sacar la producción para exportar. Aquí se repite lo sucedido con el oleoducto, que redujo en 30% la producción nacional de petróleo por el bloqueo de las comunidades a su reparación. Podría, además, tener dificultades en su relación con las fuerzas de oposición, porque no parece que pueda cambiar las relaciones, básicamente de confrontación, que hasta ahora han existido entre el Legislativo y el Ejecutivo. A pesar de las declaraciones que ha realizado tan pronto juramentara en el cargo (su intención de buscar una mejor coordinación con el Legislativo) y de las respuestas corteses que ha recibido, no parece que pueda darse una mejora decisiva de esta relación por algunas razones principales: la base de la alta aprobación ciudadana del presidente Vizcarra está en la utilización hábil que ha hecho de la alta impopularidad del Congreso, enfrentándolo pública y abiertamente. No se percibe que el presidente pudiese estar dispuesto a deshacerse de ese importante activo. Por otro lado, del Solar renunció a la cartera de ministro de cultura durante la gestión de PPK, en protesta por el indulto que se le concedió a Alberto Fujimori. No resulta plausible esperar que esta “afrenta” haya sido olvidada por algunos de los miembros de la bancada de Fuerza Popular. Finalmente, muchos sospechan que del Solar tiene la ambición de ser presidente, y que estaría usando esta gestión para potenciar esa aspiración. Los partidos en el Congreso que tienen la misma ambición podrían no estar dispuestos a colaborar con una candidatura rival en las próximas elecciones. Esto significa que, muy probablemente, las relaciones de confrontación entre el Congreso y el Gobierno se van a mantener y que, como consecuencia, las posibilidades de ejecutar reformas en el campo económico son más bien escasas. Por lo tanto, su éxito y el del gobierno dependerán, en gran medida, de la capacidad que tenga el gabinete de ministros para mejorar la calidad de la ejecución del gobierno, especialmente en los avances de la reconstrucción de los desastres causados por El Niño costero y en la mejora de los servicios de salud, educación y seguridad interna, y esa es una interrogante cuya respuesta podríamos tener pronto.

En todo caso, tendremos detalles y precisiones sobre las políticas y acciones que planea ejecutar el nuevo gabinete en las próximas semanas, cuando del Solar y sus ministros expongan su programa de gobierno ante el Congreso, en busca del voto de confianza. La discusión que se va a llevar a cabo en esa ocasión nos dará una primera aproximación a la real posición de las fuerzas políticas de oposición, en relación con el gabinete y con el gobierno del presidente Vizcarra.

Editorial: El gabinete del Solar