Editorial: ¿Potencial de inversión en el sur en riesgo?

La llegada de algunos gobernadores regionales podría poner en riesgo la puesta en mar-cha de grandes proyectos en el sur del país.

El crecimiento de la inversión privada y, en particular, la dirigida al sector minero, tiene como efecto la dinamización de la economía en su conjunto. La construcción y la puesta en marcha de dos proyectos mineros de clase mundial, como Las Bambas y la Ampliación de Cerro Verde, permitieron dinamizar la economía peruana en 2016 y 2017. Estos dos proyectos lograron incrementar la producción de cobre en nuestro país y, con ello, se han elevado los ingresos por canon en las regiones de Apurímac y Arequipa, respectivamente.

Varios de los principales proyectos con un gran potencial dinamizador en el futuro se ubican en el sur del país. Por ejemplo, Quellaveco, en Moquegua, y Minas Justa, en Ica, están ya en proceso de construcción e invertirían, en promedio, US$ 1,300 millones al año. El proyecto minero Tía María y el de irrigación Majes Siguas II, en Arequipa, están a la espera del permiso de construcción y de la firma de la adenda número 13, respectivamente. Por otra parte, el proyecto minero de plata Corani, en Puno, iniciaría su construcción este año.

Sin embargo, la elección de algunos de los nuevos gobernadores regionales del sur podría poner en riesgo estos proyectos, ya sea por sus declaraciones directamente en contra de estos o por sus antecedentes antimineros que podrían preocupar a los inversionistas. Por ejemplo, Elmer Cáceres, gobernador regional de Arequipa, en su discurso de investidura indicó que era contrario a la puesta en marcha de Tía María y no estaba dispuesto a firmar la última adenda de Majes Siguas II. Por el contrario, su visión para este proyecto es dedicarlo a la pequeña y mediana agricultura y no llevar a cabo las mejoras tecnológicas necesarias para garantizar el afianzamiento hídrico de las 38,500 hectáreas que se habían prometido.

En Puno, la victoria de Walter Aduviri como gobernador regional causó gran preocupación. Y es que fue líder de las protestas que se dieron en la ciudad de Puno y Juliaca en 2011, conocidas como el “Aymarazo”, contra el proyecto Santa Ana, que tenía como promotor a Bear Creek (dueño del proyecto Corani). La paralización de Santa Ana le valió una penalidad de US$ 32 millones al Estado Peruano. A esto se ha sumado su intención de traer gas directamente de Bolivia, lo cual tiene limitaciones previstas en el marco legal.

Zenón Cuevas, gobernador regional de Moquegua, se declara prominería para enfrentarse a las críticas que recibe por haber liderado la protesta antiminera de 2008, conocida como el “Moqueguazo”. Sin embargo, ha indicado que las regiones, adicionalmente al canon que reciben, deberían tener participación en el 10% de las utilidades que obtienen las mineras, así como las empresas de generación eléctrica.

Si bien, la sola presencia de estos nuevos gobernadores regionales no es un indicador de que las paralizaciones de proyectos serán una realidad o que el clima de conflicto social se intensificará, no cabe duda de que su prima de riesgo se ha incrementado. Además, visto el panorama nacional es posible afirmar que el nivel de incertidumbre sobre la tasa de crecimiento de largo plazo es mayor para las propias regiones y para el país. Cabe recordar el caso de Cajamarca, que tras los conflictos antimineros registrados entre 2009 y 2012, el potencial económico de la región se redujo dramáticamente.

Este marco de incertidumbre lleva a preguntarse sobre la lógica de un sistema electoral capaz de legitimar a gobernadores regionales cuyo caudal electoral, en algunos casos, es menor incluso al de alcaldes distritales de Lima Metropolitana, pero que en la práctica puede influir de manera directa sobre los intereses nacionales. En tal sentido, uno de los objetivos de la reforma política en curso debería consistir en el diseño de mecanismos institucionales que permitan resolver las potenciales fuentes de conflicto entre intereses locales y nacionales.

Editorial: ¿Potencial de inversión en el sur en riesgo?