Caso Google: ¿la historia se repite?

Por: Gonzalo Ruiz Díaz 

Fuente: Diario Gestión

Fecha: 19 – 12 – 2018

A finales de los noventa, las agencias antimonopolio de Europa y Estados Unidos denunciaron a Microsoft por condicionar a los fabricantes de computadoras y hardware el acceso a su sistema operativo Windows, a la utilización exclusiva de su navegador, Internet Explorer. Veinte años después (en julio de este año), un caso de características similares, ha motivado la imposición de una multa de €4,343 millones,un récord histórico, a Google por parte de la Comisión Europea (CE).

La CE tomó esa decisión tras investigar las prácticas de Google durante el período 2011-2014, encontrando que ésta había impuesto a los fabricantes de dispositivos móviles y operadores que utilizan el sistema operativo Android una serie de restricciones, que buscaban fortalecer su posición dominante en el mercado de servicios de búsqueda por internet.

Históricamente, Google ha basado su crecimiento en el servicio de motores de búsqueda. Fundada en 1998, pronto adquirió notoriedad como la principal prestadora de ese servicio. En 2005, buscando afianzar su liderazgo no solo en el mercado de desktops sino el de dispositivos móviles, adquirió el sistema operativo Android de sus desarrolladores originales, Android Inc.

A lo largo del tiempo, Google comprendió que parte esencial de su desarrollo debía basarse en la generación de economías de red. Por esa razón, el código fuente de Android es puesto a disposición del mercado, siendo de libre acceso. El estándar Android ha crecido sustancialmente a lo largo del tiempo, llegando a fines del 2017 a ser utilizado en el 76% de los smartphones vendidos a nivel mundial.

Sin embargo, el código fuente de Android, solo permite acceder a aspectos básicos de su sistema operativo. Los operador eso fabricantes interesados en acceder a otras aplicaciones y servicios deben negociar y suscribir contratos sujetándose a condiciones establecidas por Google. Es precisamente este punto, en el que la CE hace hincapié.

Para muchos, este proceso se asemeja al emblemático caso enfrentado hace dos décadas por Microsoft. Sin embargo,presenta diferencias importantes. En el caso Microsoft, la empresa de Bill Gates era prácticamente un monopolio mundial en el mercado de sistemas operativos. En el caso Google, si bien Android tiene una presencia importante a nivel de Europa, no ocurre lo mismo en Estados Unidos, Gran Bretaña o Japón, donde su participación oscila entre el 40% y 60%. A nivel internacional, en el servicio de motores de búsqueda, Google Chrome ostenta poco más del 50% del mercado. En tiendas virtuales, Apple app casi duplicó en ingresos a Google PlayStore en 2017. Esto indica que las barreras a la entrada para competir en estos mercados no serían tan altas, considerando que su principal rival (Apple) administra un sistema operativo (iOS) de carácter cerrado.

Como usuarios, debemos seguir decerca este caso, que tendrá repercusiones en el futuro de la industriamóvil.  La visión debería ser la de unmercado, en el que no prevalezca la ley del más fuerte sino la del máseficiente y competitivo.

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