Editorial: RMV, destruyendo mitos

Elevar la Remuneración Mínima Vital (RMV), contra todo lo que se piensa, lanzaría a la informalidad a un número importante de trabajadores.

El Ministro de Trabajo, Alfonso Grados, ha comentado en más de una oportunidad en estos últimos meses, la posibilidad de elevar la Remuneración Mínima Vital (RMV). A pesar de que la medida tiene buenas intenciones, sus efectos pueden ser perjudiciales, sobre todo para aquellos trabajadores dependientes formales que ganan cerca de S/ 850.

Entre 2004 (cuando se inició el ciclo expansivo de nuestra economía) y 2017, los salarios reales (ajustados por inflación) se incrementaron de manera notable. Por ejemplo, en Lima Metropolitana, que es la única región que cuenta con una encuesta especializada de empleo (Encuesta Permanente de Empleo, EPE), subieron 40%. La explicación está en el crecimiento de la productividad laboral y la escasez relativa de trabajadores.

La productividad laboral responde a dos factores: la acumulación de capital (maquinarias, equipos, edificios) y la capacitación del propio trabajador. Entre 2004 y 2017, el principal factor de crecimiento de la productividad fue la acumulación de capital, debido al avance de la inversión privada, que en algunos años llegó a subir hasta 25%. Con respecto a la escasez relativa de trabajadores, algunos sectores la experimentaron con claridad, como construcción y agroexportación.

¿Los incrementos de la RMV han contribuido al crecimiento de los salarios? La respuesta es no. Y es que si la remuneración mínima se eleva, lo único que genera es movilidad de un grupo de trabajadores de la formalidad a la informalidad. Para poner un ejemplo, si se eleva la RMV y una empresa formal (muy probablemente micro o pequeña, por su baja productividad) no puede cumplir con la nueva disposición legal debido a su escala, se verá forzada a informalizar la contratación de algunos de sus trabajadores o despedirlos, con lo cual este grupo podría buscar trabajo en el sector informal a cambio de una remuneración menor, puesto que su productividad es baja.

Agreguemos algunos números a nuestro ejemplo con los datos de la Encuesta Nacional de Hogares (Enaho) 2016. Alrededor de medio millón de trabajadores dependientes gana entre S/ 850, el nivel de la RMV actual, y S/ 950 en el país, del cual cerca de 150 mil son formales. En ese sentido, si la RMV pasa de su nivel actual a S/ 950, buena parte de este último grupo identificado podría caer en la informalidad (algo menos de 100 mil), lo cual significa perder seguro de salud, pensión, vacaciones, etc. Es decir, entrar en una situación de vulnerabilidad ante choques adversos. Pero esto no afecta solo a los formales, también aleja de la formalidad a aquellos informales que se encuentran cerca del mínimo. Según las cifras de Enaho, estos representan otro medio millón de personas. Otro dato interesante que se desprende al analizar los resultados de Enaho es que alrededor del 50% de los trabajadores peruanos, tanto formales como informales, gana menos de la RMV (ver gráfico de la semana). En ese sentido, esta parece haber perdido su carácter de mínimo.

En línea con lo anterior, los trabajadores que se podrían ver beneficiados con una elevación de la RMV son aquellos que pueden evitar ser despedidos o contratados informalmente. Por lo tanto, no es difícil encontrar explicación a la actitud de los principales sindicatos del país al condicionar su vuelta al Consejo Nacional del Trabajo (CNT) a la elevación de la RMV. De hecho, los principales perjudicados, los trabajadores y las Mypes que están fuera de Lima, no están representados en dicho Consejo.

En conclusión, a pesar de los problemas que puede generar, la RMV no va a desaparecer, debido a que colocada de manera adecuada, cumple el rol de ser un piso de negociación entre el empleado y el empleador. Hay que tomar en cuenta que el segmento empresarial más afectado por la elevación del mínimo son las micro y pequeñas empresas, a las cuales, paradójicamente, se busca siempre apoyar por ser las principales generadoras de empleo.

Debido a que el Gobierno estableció como uno de sus objetivos duplicar la formalidad laboral, la elevación de la RMV no parece estar en la línea correcta. A la luz de los datos, la gestión del presidente Pedro Pablo Kuczynski debería preocuparse por reactivar la inversión privada mediante el destrabe de proyectos. Esta es la única manera de incrementar el stock de capital, elevar la productividad laboral y, con ello, aumentar de manera sostenida los ingresos laborales.

Editorial: RMV, destruyendo mitos