Editorial: ¿Se están alineando los astros?

Al mayor dinamismo de la economía se suma la mejora de las relaciones entre el Ejecutivo y el Legislativo.

Este jueves, la Presidenta del Consejo de Ministros, Mercedes Araoz, y su Gabinete en pleno, expusieron el programa que se proponen ejecutar en el Congreso, con la expectativa de obtener el voto de confianza para continuar su gestión. A pesar de las declaraciones airadas de algunos congresistas, como las del Presidente del Congreso, Luis Galarreta -protestó porque el Presidente Pedro Pablo Kuczynski se negó a recibir a la Comisión Lava Jato, y consideró ofensivas sus declaraciones sobre el Congreso-, creemos que sí se otorgará el voto de confianza.

Esto puede marcar un período nuevo en las relaciones entre el Legislativo y el Ejecutivo, que se vislumbra de menos confrontación y más cooperación, lo que puede alinear, por primera vez en este Gobierno, los desarrollos políticos y económicos en una misma dirección positiva.

En lo político, se llega a esta conclusión por la recomposición del gabinete, ahora con un perfil más “político”, comenzando por la Presidenta del Consejo de Ministros, que debe poner más atención en el diálogo y la negociación, alejándose de la postura desafiante y agresiva que prevaleció hasta hace poco. Además, porque a la mayoría fujimorista le conviene no tener un frente abierto de confrontación con el Gobierno, ya que tiene por delante varios desafíos a los que responder. Entre los principales se pueden listar dos, en primer lugar, las próximas elecciones regionales y municipales, donde la debilidad en organización de sus rivales le da la oportunidad de obtener un triunfo claro, que afiance su posición de primera fuerza política del país. Para ello, lo que menos le conviene es que sea vista como obstruccionista y negativa. Su comportamiento durante el primer año y la censura al gabinete anterior, de acuerdo con las encuestas de opinión, le ha dejado parcialmente ese estigma y continuar en esa línea puede acentuar la percepción de la población. En segundo lugar, tiene que afrontar las consecuencias de lo que parece inminente, la salida de Alberto Fujimori de la prisión. Esto va a provocar el rechazo de un sector de la población y de la prensa, pero probablemente afecte más al Presidente que a los fujimoristas. Más preocupante para Keiko Fujimori puede ser lo que signifique como refuerzo al empeño de su hermano Kenji: disputarle el liderazgo de Fuerza Popular. Si tenemos en cuenta el Informe de 50+1, el control de la lideresa sobre su partido es en estos momentos es total, por lo que esa eventualidad no debería ser un riesgo mayor. Sin embargo, dada la popularidad del expresidente en los sectores populares, esta hegemonía podría resquebrajarse. por lo que conviene apuntar a minimizar los frentes de confrontación.

En el campo económico, como hemos venido señalando en esta sección, ya hemos tomado el camino de la fase expansiva, por lo que observaremos una aceleración del crecimiento en los próximos trimestres, sobre todo por la mejora de las condiciones externas hacia nuestro país, a pesar de haber vivido un periodo de alta tensión política. Nuestra revisión de las proyecciones macroeconómicas para lo que resta de este año y el próximo, así lo confirma. Más aún, nuestra primera mirada a 2019 muestra que este dinamismo se mantiene, pero dejaría de acelerarse. En consecuencia, un periodo sin crisis políticas recurrentes, de mayor colaboración entre los diferentes poderes del Estado, especialmente entre el Ejecutivo y el Legislativo, puede contribuir a mejorar las condiciones para la reactivación de la inversión privada y el crecimiento. Es más, si esta colaboración se traduce en reformas que necesita con urgencia la economía y en mayor orden y cumplimiento de las leyes, el efecto en la aceleración del crecimiento se puede sentir más allá de 2019.

Editorial: ¿Se están alineando los astros?