Editorial: El año se cierra con susto

El resultado final de la moción de vacancia tendrá un importante impacto en las fuerzas políticas. En este editorial lo analizamos.

Ayer, jueves 21, el Presidente Pedro Pablo Kuczynski superó un grave momento político que lo puso al borde de la vacancia. Esto se logró, principalmente, gracias a lo que podríamos llamar “un canje de favores”, que permitió que 10 miembros del bloque fujimorista se abstuvieran de votar, presumiblemente a cambio de acelerar el indulto a Alberto Fujimori por razones de salud, que ya venía procesándose.

Las consecuencias políticas de este hecho no son menores pues, por un lado, ha desaparecido la sólida mayoría absoluta que ostentaba Fuerza Popular en el Congreso e incluso es muy probable que nazca una nueva bancada parlamentaria presidida por Kenji Fujimori, que sin duda seguirá los dictados de su padre. La gran perdedora de este evento político ha sido Keiko Fujimori, que ha recibido un golpe de su propia familia y enfrenta acusaciones personales de la Fiscalía, que probablemente duren un buen tiempo y se intensifiquen.

Por el lado del Ejecutivo, el Presidente Kuczynski, si bien ha salido airoso de la vacancia, queda debilitado ante la opinión pública ya que su credibilidad está mellada por lo que ha salido a relucir en los últimos días, además, es posible que deba enfrentar nuevas acusaciones que, al parecer, llegarán de Brasil en los próximos días. Nos parece que la señora Mercedes Araoz va a continuar presidiendo el gabinete, al menos por unos meses, si bien habrá cambios de varios ministros, entre ellos el Ministro del Interior, Carlos Basombrio, que lamentablemente se alejará de su cartera.

Por el lado de la Fiscalía y el Poder Judicial, creemos que van a redoblar sus esfuerzos para acelerar los procesos que tienen en marcha, basándose, sobre todo, en nueva información y en el ofrecido testimonio de Jorge Barata que se espera para enero.

La situación del Perú en los mercados se ha tranquilizado, la Bolsa ha vuelto a subir y el dólar regresó a los niveles previos a esta breve crisis. Las presiones por reducir la calificación crediticia del país deberán también disminuir y, en general, las cosas tendrían que volver a una nueva normalidad.

La gobernabilidad de los próximos meses dependerá, en buena medida, de la destreza política que muestre el Presidente para convocar nuevos apoyos a su Gobierno, de que no surjan más denuncias y hechos graves que lo involucren y que el Ejecutivo sepa capitalizar la nueva configuración del Congreso para sacar adelante las reformas fundamentales que el país necesita.

Con estos eventos se cierra un año difícil para el país, tanto en el frente político como en el económico, esperamos un 2018 bastante mejor en ambos sentidos. Con esta afirmación, que es también nuestro anhelo en Macroconsult, les deseamos unas Felices Fiestas de fin de año y nos despedimos hasta enero de 2018.

Editorial: El año se cierra con susto