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Informalidad en Colombia: Evolución, Composición y Posibles Causas (Econometría)

Informalidad en Colombia: Evolución, Composición y Posibles Causas (Econometría)

El actual gobierno colombiano está en el proceso de entrar a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Hasta el momento, al país le falta la aprobación de únicamente 3 de los 23 comités necesarios para entrar a este organismo, siendo uno de ellos el componente del empleo. La condición más desafiante de este comité es la reducción de la informalidad laboral la cual, según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), se situó en en 48% del total de personas ocupadas en abril del 2017. No obstante, los cálculos del Centro de Estudios del Trabajo (Cedetrabajo) apuntan a una tasa de informalidad hasta del 60%[1]. Evidentemente, la informalidad en Colombia es uno de los problemas económicos más importantes en la coyuntura actual.

El DANE considera que un asalariado es informal “si su relación de trabajo, de derecho o de hecho, no está sujeta a la legislación laboral nacional, al impuesto sobre la renta, a la protección social o a determinadas prestaciones relacionadas con el empleo (preaviso al despido, indemnización por despido, vacaciones anuales pagadas, o licencia pagada por enfermedad, etc)”[2]. Por lo tanto, es conveniente para la economía del país que la tasa de informalidad se reduzca, puesto que se aumentaría el recaudo de impuestos y las contribuciones a salud y pensiones y los empleados tendrían más garantías y beneficios (vacaciones, licencia por enfermedad, indemnización, salud y pensiones).

La figura 1 muestra el comportamiento de la tasa de informalidad y el desempleo en los últimos 10 años. Se puede observar que a partir del 2009 ambas tasas han tenido una tendencia negativa a nivel nacional. Entre ese año y marzo del 2017, la tasa de informalidad ha caído de 54% a 48% y el promedio anual del desempleo[1] del 12% al 9%. No obstante, el desempleo tuvo una caída porcentual mucho mayor a la de la informalidad, decreciendo 24% y 10% respectivamente. Esto podría indicar que los esfuerzos por reducir el desempleo han sido más efectivos que los hechos por reducir la informalidad.

Una posible explicación de la relación entre desempleo e informalidad es la siguiente: el desempleo disminuye por dos razones, la primera es un aumento en la demanda laboral (formal o informal) y la segunda es una disminución de la oferta laboral; en cualquiera de los dos casos, hay una menor proporción de personas que buscan empleo y no lo encuentran. Dado que el empleo informal no tiene – necesariamente – un salario mínimo, el salario de los trabajadores puede moverse de acuerdo con la oferta y demanda laboral, lo cual le permite absorber algunos de los choques del mercado de trabajo formal. Por lo tanto, si hay una menor proporción de personas que está buscando empleo formal, menos personas buscarán empleo informal.  En otras palabras, a menor desempleo se puede esperar menor informalidad (Quejada. R et al, 2013[2]).

Si bien la figura 1 es ilustrativa en cuanto a la evolución de estos dos indicadores a través del tiempo, no es posible observar cómo está estructurada la informalidad laboral. Las actividades económicas que más generan informalidad son: i) comercio, hoteles y restaurantes y ii) servicios comunales, sociales y personales, que son responsables por el 48,5% y el 42,2% de la informalidad, respectivamente. Adicionalmente, para abril del 2017, las ciudades con mayor informalidad fueron Cúcutay Sincelejo y Riohacha con tasas del 69,7%, 65,4% y 63% respectivamente. Según expertos del mercado laboral, una de las razones por las que estas ciudades tienen una alta informalidad es porque hay un gran número de empresas familiares que no cumplen con los requisitos necesarios para que sus empleados sean considerados formales. Por otra parte, las ciudades con menor informalidad son Bogotá (40,5%), Manizales (41,8%) y Medellín (42.1%). Finalmente, según el DANE, la tasa de informalidad urbana tiende a ser menor a la nacional, en abril del 2017 esta tasa fue de 47%, más de un punto porcentual menos que la tasa nacional. Como se puede observar, la informalidad es heterogénea entre actividades económicas y a nivel territorial.

En conclusión, una alta informalidad laboral tiene consecuencias negativas en la economía de un país; genera empleos de baja calidad, reduce la base impositiva, congestiona el sistema de salud, entre otras.  Por lo tanto, es importante que la economía colombiana encuentre una manera de reducirla más rápidamente puesto que, en los últimos 8 años, solo se ha reducido en 10%.

[1] El indicador de Cedetrabajo toma la definición de informalidad de la Organización Internacional del trabajo, la cual es distinta a la del DANE.

[2] Metodología Informalidad DANE https://www.dane.gov.co/files/investigaciones/boletines/ech/ech_informalidad/metodologia_informalidad.pdf

[3] Se decidió utilizar este indicador por la alta estacionalidad del desempleo en Colombia.

 

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